CREME BRULÉE

La creme brulée (o crème brûlée si lo escribimos en francés) es una receta clásica de la repostería francesa muy parecida, aunque no igual, a la crema catalana. Su nombre significa literalmente «crema quemada», porque al igual que en la crema catalana, se espolvorea la superficie del postre con azúcar y se quema con una llama, formando la característica capita de caramelo crujiente.

INGREDIENTES:

  • 4 yemas de huevo
  • 500 ml de nata líquida para montar o crema de leche (o si la queréis más ligera, 300 ml de nata y 200 ml de leche entera)
  • 70 g de azúcar
  • 1 vaina de vainilla o una ramita de canela
  • azúcar para quemar

ELABORACIÓN:

  1. En un cazo, ponemos la nata (o la mezcla de nata y leche) con las semillas de la vainilla y también la vaina, o la canela si os gusta más. Calentamos a fuego bajo durante unos 10 minutos, teniendo cuidado de que no hierva. Retiramos del fuego y dejamos reposar media hora.
  2. Encendemos el horno a 160°C y ponemos dentro una bandeja donde entren todas las cazuelitas. Pondremos en la bandeja 2  o 3 dedos de agua para que se vayan calentando con el horno.
  3. Una vez que la nata ha reposado, la colamos para eliminar la vainilla o canela. En un bol batimos las yemas con el azúcar hasta que estén espumosas. Luego vamos agregando la nata de a poco, sin dejar de batir, hasta que esté todo integrado.
  4. Ponemos la crema que hemos preparado en un cazo y la cocinamos al fuego medio, siempre removiendo, hasta que comience a espesar. Llevará 3 o 4 minutos.
  5. Vertemos la crema en las cazuelas, y las colocamos en la bandeja con agua que teníamos en el horno. El agua debería llegar hasta la mitad de las cazuelas.
  6. Llevamos la bandeja con las cazuelas al horno (que teníamos precalentado a 160°C)
  7. Horneamos por 30 minutos
  8. Retiramos la bandeja del horno y dejamos que se enfríe. Incluso podemos prepararla el día anterior, eso sí, no debemos ponerla en la nevera hasta que no esté completamente fría.
  9. Cubrimos cada creme brulée con una cucharada abundante de azúcar, y con un soplete de cocina quemamos la superficie hasta que el azúcar se dore. El punto de tostado es a gusto, lo importante es que el azúcar se caramelice formando la capita crujiente.
  10. Dejamos que el caramelo se enfríe y solidifique, y luego a disfrutar del característico crujido que produce la cuchara cuando rompe el caramelo… ¡un placer!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s